El segundo pendrive: tu copia de seguridad en cabina
Todo pendrive falla alguna vez, y siempre lo hace en el peor momento. La única defensa que funciona es otro pendrive, idéntico, con la misma biblioteca y al alcance de la mano. Aquí tienes cómo organizarlo sin convertirlo en un trabajo.
Por qué dos pendrives idénticos son el mínimo
Un pendrive es una pieza pequeña de electrónica que viaja en un bolsillo, se enchufa en platos ajenos y se saca a veces con prisa. Puede fallar la memoria, puede corromperse la biblioteca porque alguien tiró de él sin pulsar USB STOP, puede quedarse en la cabina del bolo anterior. Nada de eso se arregla a la una de la madrugada. Se arregla sacando el segundo pendrive del bolsillo.
La regla mínima que da CDM en su guía sobre fallos de USB y rekordbox es tener al menos dos memorias idénticas. Idénticas de verdad: mismo modelo, misma capacidad, mismo sistema de archivos, misma exportación desde el mismo rekordbox. Así el plato se comporta igual con las dos y tú no tienes que pensar cuál llevas puesta. Un pendrive rápido de 512 GB y otro lento de 64 GB con «lo más importante» no son una copia: son dos configuraciones distintas, y la segunda te obliga a improvisar cuando menos quieres.
La rotación Objekt: cuatro más uno
La misma guía de CDM recoge el método del DJ Objekt, que va un paso más allá y es más sensato de lo que parece. Cuatro pendrives en rotación: dos con las listas de reproducción más recientes y dos con la última versión que sabes que funcionó. Y un quinto, aparte, con los actualizadores de firmware de los platos y las mesas con las que te sueles encontrar.
| Pendrive | Qué lleva | Cuándo lo usas |
|---|---|---|
| A | la biblioteca actual, exportada esta semana | el principal de cada bolo |
| B | copia exacta de A | si A falla o se queda en una cabina |
| C | la versión anterior, la que funcionó en el último bolo | si A y B comparten un error de exportación |
| D | copia exacta de C | la última red |
| E | los actualizadores de firmware, en FAT32 | cuando un plato del club va atrasado |
La gracia del método no es la cantidad, es que protege de dos fallos distintos. A y B te salvan de una avería física. C y D te salvan de un error tuyo: una exportación que salió mal, una lista borrada por descuido, una actualización de rekordbox que cambió algo. Si solo tienes dos memorias y exportas a las dos el mismo error, tienes dos copias del problema.
Qué guardar en cada memoria y qué dejar en casa
Las dos memorias principales llevan lo mismo: la biblioteca completa, con sus listas, sus cues y sus beatgrids, exportada desde el modo Export de rekordbox. La forma cómoda de mantenerlas iguales es Sync Manager, que sincroniza las listas que elijas con cada dispositivo; nuestra guía para exportar la biblioteca de rekordbox al USB lo explica paso a paso, incluida la exportación doble en Device Library y OneLibrary que hace rekordbox desde la versión 7.2.11.
Lo que no va en el pendrive es el máster sin pérdida. Si compras o produces en WAV o FLAC, esa colección vive en casa, en un disco con su propia copia, y al pendrive va la versión que pinchas. Nuestra guía sobre qué formato de audio llevar en el USB ayuda a decidir cuál, y la de cuánta capacidad necesita un DJ te dirá si con 256 GB te sobra, que es lo habitual. Para la copia, la capacidad manda una sola cosa: la misma que la del principal.
Refrescar la copia que lleva meses en el cajón
La memoria flash no se gasta por estar guardada, se gasta por escribir, y un DJ que exporta unos gigas a la semana no agotará nunca los ciclos de escritura de un pendrive moderno. Lo que sí le pasa a la flash es que, sin corriente durante años, puede ir perdiendo datos. Un pendrive de reserva que no has tocado desde hace mucho no es una copia fiable; es una esperanza.
La solución es sencilla: cada pocos meses, enchufa la copia, deja que Sync Manager la ponga al día y compruébala en un plato o en rekordbox antes de guardarla. Aprovecha para mirar que no se comporte distinto de la principal: si tarda más en montar, si el plato la reconoce con retraso o si se calienta cuando antes no lo hacía, nuestra guía sobre por qué se calienta un pendrive distingue lo normal de lo que merece sustituirla.
Sacar el pendrive bien es parte de la copia
La causa más común de una biblioteca corrupta no es un pendrive malo, es una mano rápida. El plato escribe en la carpeta PIONEER mientras la memoria está enchufada, y sacarla antes de que el indicador deje de parpadear puede dejar esa base de datos a medias. No hay reparación: la única salida es volver a exportar desde rekordbox, y por eso la copia idéntica vale tanto. Nuestra guía sobre cómo expulsar el USB del CDJ cuenta el procedimiento en el plato y en el portátil, y el término corrupción del glosario resume qué se pierde y qué no.
Pendrives falsos y cómo cazarlos con H2testw
Existen pendrives de capacidad falsa: el controlador dice 512 GB, la memoria real es mucho menor y todo lo que escribes más allá del límite se pierde en silencio. Pasan la primera exportación sin quejarse y fallan meses después, cuando la biblioteca ha crecido. Los cinco modelos de nuestra selección los vende y envía Amazon; cualquier pendrive de origen dudoso merece una comprobación antes de confiarle una noche.
La herramienta clásica es H2testw, un programa gratuito para Windows que escribe la memoria entera y la vuelve a leer; si el informe termina sin errores sobre la capacidad completa, el pendrive es lo que dice ser. Tarda, sobre todo en una memoria de escritura lenta, así que hazlo el día que llega, no la tarde del bolo. Nuestra guía sobre el pendrive para DJ barato explica qué gama económica merece la pena y de qué listados sin marca conviene huir.
El quinto pendrive: los actualizadores de firmware
Un plato de club puede llevar años sin actualizarse, y un firmware atrasado cambia lo que lee: exFAT en el CDJ-3000 llegó por firmware, y AlphaTheta pide actualizar la DJM-A9 y la DJM-V10 para usar con ellas el pendrive de SanDisk. Los actualizadores se descargan de la web de AlphaTheta y se aplican desde una memoria USB, así que una memoria pequeña, en FAT32, con las últimas versiones para los modelos que sueles encontrarte, te evita depender de la conexión del local. Guárdala aparte de la música para no confundirla en una cabina a oscuras.
Qué segundo pendrive comprar
Lo ideal es el mismo modelo dos veces. Si tu principal es el SanDisk DJ Flash Drive, un segundo idéntico es la copia perfecta, aunque su gama €€€ duela dos veces; a cambio tienes el doble conector en las dos memorias, que ayuda si tu portátil ya no tiene USB-A, como explica nuestra guía USB-A o USB-C para DJ. Si el presupuesto no da, el compromiso más habitual es un Samsung BAR Plus de la misma capacidad, formateado en FAT32 antes de exportar: aluminio, lectura cercana a los 400 MB/s anunciados según los compradores y varios miles de valoraciones, sobre todo de España. Escribe a unos 100 MB/s, así que la primera exportación completa llevará su tiempo; lo contamos en nuestra opinión sobre el Samsung BAR Plus. Los cinco pendrives para DJ que recomendamos están en la página de inicio, en las fichas de los modelos y en la tabla comparativa.
Una segunda memoria sin vaciar la cartera
Si tu principal ya es rápido y buscas una copia fiable en la gama €€, el Samsung BAR Plus de 256 GB es la que recomendamos: aluminio de una pieza, anilla para llavero y una base enorme de compradores en Amazon.es. Formatéalo en FAT32 antes del primer bolo, porque sale en exFAT, y no esperes exportaciones rápidas.